Sábado 31 de marzo de 2012 | 11:38 pm
Era difícil levantar un 0-2 en contra, pero no era imposible. Sin embargo fueron pasando los minutos, por distintos motivos no pudo marcar y a medida que se acercaba el final se desvanecía la posibilidad, pero el mayor logro con dos jugadores expulsados fue no bajar nunca los brazos y tuvo su premio a los 29 minutos del complemento, logrando a través de Mattig, un golazo, poner menos distancia entre uno y otro. Llegó el gol y varias posibilidades de aumentar, pero ...








