Sábado 31 de Julio de 2010 | 8:35 pm
Por Inambú Carrasquero – Querido Leo: ayer por la mañana te escuchaba en la radio y a pesar mío, me fue imposible no advertir tu tono esquivo, si le pusiera un color, tendría que decir arratonado, tu dudosa convicción en argumentaciones que solitas se ponían coloradas tratando de justificar las torpezas de siempre; creéme que se me cayó tal lagrimón que me dejó un moretón en la rodilla. ¡¡¿¿ Por qué, por qué, por qué cambiaste tanto??!!
¿No sentías que te incendiabas cuando ...









