David Arébalo. Un Comunicador Social bien nuestro.

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David Arébalo es un joven de nuestra ciudad, estudiante de la de la carrera de  Comunicación Social en la Universidad de Buenos Aires.

Y como comunicador, que más importante que hacerlo desde sus raíces. Hoy domingo compartiremos con ustedes, lectores, un  texto que David escribió sobre la comunidad vasca en nuestra ciudad. El mismo fue publicado en el blog “Sonó la alarma”. 

Mostrar lo que hacen nuestros jóvenes es acercarnos al futuro y darles la bienvenida a las nuevas generaciones de baraderenses que en diferentes disciplinas, hacen que nuestra ciudad y su historia trascienda y perdure en el tiempo.

Un pequeño lugarcito vasco en una actriz argentina

Por David Arébalo.
Neska Elorduy es la Presidente del Centro Vasco Aurrera de Baradero. Además es actriz de teatro del grupo del sindicato de Luz y Fuerza y una artista plástica. A sus casi 81 años de edad, se anima a hacer todo lo que le gusta sin ningún tipo de privaciones.
“La sopa de ajos, consiste en cortar los ajos en láminas finitas, luego freírlas en aceite caliente con caldo y servirlos con panes hechos crotones” Así recuerda Neska la receta que preparaba su madre cuando era pequeña. Aquella que denota la tradición vasca de la que desciende y conmemora todos los 31 de julio en el día de San Ignacio (patrono de la comunidad).
“Me siento feliz pintando y actuando.Saco todo de adentro. los problemas los canalizo en el arte
Un nombre propio es un significado que designa algo o alguien, pero decir Inés Delorduy, no tiene gran trascendencia en la ciudad de Baradero. Allí Inés es Neska, es el apodo que la bautizo su padre, Juan Pablo Elorduy, “El me hizo querer todas las tradiciones de la tierra de su papá”.
Sobre el timbre, justo al lado del portón, en la calle Cabrera, casi Malabia, se unen las banderas argentina y vasca. Todo realizado bajo la técnica artística de vitrofusión, que Neska despliega con el mayor de los cuidados en cada adorno que acomoda prolijamente en los rincones de su hogar multicultural. Su domicilio también es el de la sede del Centro Vasco Aurrera, que ella preside desde el año 1996.
“No somos muchos en el centro, la gente es como que no se prende mucho, no sé por qué” además comenta que el Centro Aurrera no cuenta con personería jurídica, esto le impide tener subsidios del estado español. La comunidad está formada por cuatro personas, María Griselda Esconjaureguy y su esposo, Neska y su hija Valeria.
“La idea es seguir las tradiciones de nuestros ancestros. Primero hicimos un monolito que está en la Plaza Colón y junto a ella plantamos un roble, que es el árbol de los vascos, lo hicimos para hacer un homenaje a nuestros abuelos”, mientras muestra el libro -Nuestras Aitonas (abuelos en Euskera)- que es un arduo trabajo de autobiógrafias colectivas de las familias baraderenses que trazan un trayecto sanguíneo con las tierras provenientes entre España y Francia.

“Neska significa muchacha en euskera” A pesar de sus 80 años, Inés es una piba, que el arte plástico y el teatro la han acompañado a lo largo de su vida “Quería hacer bellas artes, pero antes mi papá quería que fuera abogada, y yo para no contradecirlo me anoté. Pero la culpa fue mía, porque yo hubiera hecho las dos carreras al mismo tiempo” Los títulos solo ponen el lugar de ser o no ser, que limita a la experiencia humana. Neska realiza la gran mayoría de sus macetas, decoraciones en vidrio, y cose parte de la ropa que luce en cada evento que participa. Además tomó un curso de automaquillaje para estar siempre radiante, ya sea como lo hace en esta entrevista o en cada- Tardecita de Teatro y Café- que realiza en el sindicato de Luz y Fuerza con el grupo LYSTEA, bajo la dirección de Roberto “Beto” González.

“Cuando mi hija era chica nos convocaron para los actos escolares, estaba de profesor Pepe Ballester. Yo hacía de la hormiguita viajera, y me acuerdo que el vestido me lo hice yo, usaba una pollera roja con lunares blanco y una antenitas” Un gesto de solidaridad para y por su hija y el colegio San José de Baradero, despertó en Neska una pasión por las artes dramáticas y por las tablas, que la llevaron, una vez que se jubiló, a formar parte de “la cartelera” local.
“Siempre me gustó el teatro, me acuerdo que de chica actuábamos en los cumpleaños, nos poníamos sobre una mesa en el patio” pero recién en el año 2005 haría su inicio teatral para el público: “La primera obra que hice fue -Ilusiones del Viejo y de La Vieja- con la dirección de Adriana Giannaday”

Luego seguiría en el Centro de Jubilados de Baradero con el grupo de Mabel Martin, participando en las obras- Amorina- y después en – Los Árboles Mueren De Pie-, además se formó en los talleres del Centro Cultural y el Rotary Club en el que hizo fragmentos de Rosa de Sal y dirigida nuevamente por José Ballester. Formo parte del torneo de Abuelos Bonaerenses con las puestas en escenas de: -El Bautismo Del Robot- de autoría de Mabel Martin y -Después de La Pampa- con Beto González.

En el año 2013 comenzó a incursionar en el teatro semimontado, es decir que las puestas en escenas, los actores se acompañan del libreto: “Beto viene con la idea de Buenos Aires en el que se hacían obras leídas con comida. Pero como era costoso hacerlo con cena, acá las hacemos pero con merienda. Las bautizamos Tardecitas de Café y Teatro. Y si no hay ninguno inconveniente, la idea es hacerlo una vez por mes” además realizó en el año 2014 la obra- Valentín, tín,tín- y en el 2015- Seroyamarapolos- del autor Carlos Vittorello . En esta última hizo de hada madrina con voz ronca por fumar puros.
“Mis personajes preferidos fueron- La judía- que la hice en una Tardecita (semimontado), en el que el personaje hablaba con Dios y le reprochaba muchas cosas, era un monologo. -La Florista- es la otra, el personaje era una mujer que encontró al asesino del hijo en la época del proceso militar, la obra se llamaba- Una Extraña Brisa Me Envuelve al Alma- me gustaría hacerla de nuevo. Hoy la estaba leyendo y lloraba. Cuando la hice no agarré bien el personaje. Tengo que vivirlo más. Lo hice con miedo, porque tenía que aparecer entre el público. Es linda para hacerla montada, no con papel, eso me limitaba”. Neska sigue soñando con hacer teatro.
No cree que la memoria emotiva sirve para teatro: “uno lo tiene que sentir, y no recordar algo. Sufrí mucho cuando murió mi sobrina en accidente, a los 33 años y estaba embarazada. Ella vivió conmigo y era como una hija para mí. En ese momento fui a cultura hacer teatro para sacar todo eso con Scollo. Y me largue a llorar”, aunque afirma: “Me siento feliz pintando y actuando. Saco todo de adentro. Los problemas los canalizo en el arte”
Pronto cumplirá 81 años, aunque a decir verdad no tiene años, porque como dice Nacha Guevara: “El fuego no puede quemarte, el agua no puede mojarte, el viento no puede secarte, las armas no pueden herirte. Eres antigua, aun no has nacido, y nunca morirás” Neska es el pasado vasco de sus – Aitonas- es la memoria colectiva de un pueblo, una actriz que presta su piel a los personajes que emocionan o hacen reír. Ella está más allá del espacio y tiempo que representa Baradero. Porque ha ganado una vida bien vivida, “Siempre tengo proyectos” concluyó.

Gracias por estas letras David. Felicitaciones y éxitos en tu carrera.
BTI

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