Deporte, un juego en serio

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por Sociedad Argentina de Pediatría

El deporte, un juego en serio

«El movimiento en el niño y en el adolescente es un elemento natural de vital importancia para la conquista del medio ambiente y la formación de su personalidad. La motricidad es una condición fundamental no sólo para el desarrollo físico, sino también para el desarrollo intelectual y socio-afectivo».

¿Cuándo iniciar el ejercicio?

El mejor momento para practicar ejercicio físico estará de acuerdo con el momento en que el niño desarrolle determinadas capacidades motoras, tales como: fuerza, resistencia, velocidad, capacidades de coordinación (control del movimiento) y de flexibilidad.

El deporte y la actividad física según la etapa evolutiva del niño:

• Primeros 2 años de la vida: favorecer el juego libre y el movimiento, preparar el ambiente para minimizar las limitaciones y los riesgos de accidentes.

• Etapa preescolar: es una etapa de afinamiento progresivo de las habilidades motoras y de gran actividad. Los niños pueden saltar, tirar y atajar una pelota, andar en triciclo. El juego aparece como actividad fundamental.

• De 4 a 7 años: se desarrolla la actividad motora: habilidad, coordinación, equilibrio y velocidad. Pueden trepar, pararse en un solo pie, patear una pelota, andar en bicicleta. Si bien pueden entender algunas reglas de juego, no comprenden el significado de la competencia, por ello es común ver a todos los niños correr detrás de la pelota en lugar de mantener distintos puestos en el campo de juego, actitud absolutamente esperable para esta edad y que pone nerviosos a muchos adultos.

• De 8 a 9 años: actividad predeportiva o minideportes (atletismo, salto, carrera).

• De 10 a 12 años: desarrollo de habilidad motora específica con estímulo de la flexibilidad, la fuerza (sin cargas máximas) y la resistencia. También se desarrolla el dominio y el uso del cuerpo para movimientos analíticos, técnica y gestos propios de cada deporte. Por ejemplo, practicar tenis induce en el niño el desarrollo de la percepción motora, que integra la visión, el equilibrio, el pensamiento analítico y la habilidad manual. En esta etapa se propone el juego deportivo, en grupo de pares, con reglas y normas. Se deben permitir los cambios de disciplina deportiva, ya que el niño tiene derecho a probar para elegir. A esta edad también es importante el acompañamiento positivo de los padres, los entrenadores y maestros, ya que son muy sensibles a los juicios y presiones de los adultos.

• De 13 a 15 años: maduración puberal, los cambios individuales tienen una gran variabilidad. Es una etapa de intensa actividad física, en la cual se comienza a adquirir la madurez motora. Sin embargo, también es la etapa de mayor abandono de la actividad deportiva si ésta no ha sido adecuadamente estimulada con anterioridad, debido en parte al cambio de intereses.

Es importante que el deporte en esta etapa siga siendo un juego. Recordar:

• Es fundamental que los padres acompañen al niño, de manera serena y positiva, apoyándolo en los momentos de alegría y de tristeza.

• Realizar un control médico periódico para evaluar los efectos de la actividad deportiva sobre el crecimiento y la maduración del niño.

• Interesarse por la idoneidad de las personas que trabajan con los niños y los jóvenes (entrenadores, dirigentes, árbitros, etc.).

• Fomentar los juegos adecuados para cada etapa evolutiva. Respetar los momentos evolutivos para indicar la intensidad y el volumen de los entrenamientos.

• Resaltar siempre el placer de hacer deporte y la alegría de participar.

¿Es bueno entrenar?

El entrenamiento regular durante la adolescencia produce efectos benéficos sobre el esqueleto, los músculos y la cantidad de grasa del cuerpo. Sin embargo, se debe estar atento a las consecuencias del sobreentrenamiento, que significa «entrenamiento excesivo sin el tiempo adecuado para la recuperación». Cuando el sobreentrenamiento se hace crónico, puede producir cambios indeseables en el ámbito social, emocional y físico, como alteraciones menstruales y de la cantidad de calcio del esqueleto.

Dra. Sabina Zurlo de Mirotti
Dr. Oscar Casasnovas

Comité de Medicina del Deporte Infanto-Juvenil (filial Córdoba). Comité Nacional de Medicina del Deporte Infanto-Juvenil SAP.

LA ACTIVIDAD FÍSICA ES SALUD, EL EJERCICIO ES VIDA Y POR LO TANTO EL DEPORTE DEBERÍA SER EDUCACIÓN»

 

1) LA TRANSFERENCIA DEL DEPORTE DEL ADULTO AL DEPORTE INFANTIL

El niño no es un adulto en miniatura y por lo tanto » DEPORTE DE ADULTOS Y DEPORTE INFANTIL NO PUEDEN IR DE LA MANO «

El niño tiene característica fisiológica y psicológicas que lo diferencian del adulto, por lo tanto el deporte infantil debe considerar estas características distintivas y priorizar sus contenidos en función a ellas.

2) LA ORIENTACIÓN PREDOMINANTE HACIA LA COMPETENCIA

Hoy, un niño luego de asistir a un evento deportivo, al llegar de regreso a su casa recibe la rigurosa pregunta de sus padres :
¿GANASTE?, Cuando la pregunta debería ser : ¿Como te fue hijo, la pasaste bien?

Y si realmente ese niño ganó y fue proclamado como el gran campeón, ¿Estaba preparado psicológicamente para ello?, sus resultados, ¿Serán estos resultados producto de un desarrollo físico precoz?

El niño no tiene una dimensión real de sus posibilidades, por lo tanto psicológicamente no está preparado para competir, y mucho menos para recibir la presión de sus padres, respecto a las exigencias en resultados deportivos.

3) LA TENDENCIA GENERALIZADA HACIA LA SELECCIÓN PRECOZ Y EL ABUSO QUE ELLO SIGNIFICA

Cada vez a menor edad se comienza, con mayor rigor, la especialización en distintas actividades deportivas, sacrificando el desarrollo beneficioso de las capacidades coordinativas y condicionales, según lo establecen las fases o períodos sensibles, para pasar en forma abrupta al desarrollo de las habilidades específicas del deporte.

En algunos deportes y situaciones en particular, la actividad deportiva infantil se ha transformado en una verdadera explotación laboral de los niños con condiciones deportivas, rumbo al salvataje económico de sus padres. Como contrapartida a ello, a los niños menos aptos les duele la cola de tanto estar sentados en el banco de suplentes.

Si preguntamos a los niños que prefieren:
¿Ser suplentes de un equipo campeón? o si por el contrario ¿Prefiere jugar en un equipo que no sea el campeón?

Seguramente nos sorprenderemos con las respuestas.

4) LOS NIÑOS SE HAN OLVIDADO DE JUGAR

La actividad deportiva formal por un lado y el tecnicismo y la tecnocracia, hoy también al servicio de los niños, han hecho de que los niños se hayan olvidado de jugar.

Muy lejos y perdidos en el tiempo quedaron los juegos tradicionales como: la rayuela, el juego del elástico, el barrilete y la payana entre otros, juegos muy simples y sencillos que durante años acompañaron las necesidades de crecimiento de los niños, incentivando el desarrollo de la creatividad, de la destreza y fundamentalmente la sana convivencia.

No será hora de que los niños vuelvan a jugar, y que de una vez por todas, el deporte educativo encuentre el espacio que le corresponde, para poder con sus beneficios favorecer a la niñez.

Como conclusión de este análisis, me atrevo a afirmar que estos niños que hoy ocupan la ancha base de una pirámide que representa la práctica deportiva, cuando lleguen a la adolescencia seguramente abandonaran el deporte, justamente en el momento en que más lo necesitan; y seguramente a esta determinación llegarán como consecuencia de todas las presiones psicológicas recibidas en su precoz carrera deportiva, así como también como producto de los éxitos o fracasos vividos en momentos no oportunos.

Como síntesis de lo expuesto, es preciso resaltar que no se trata de eliminar al Deporte Infantil, sino que este no contradiga con sus métodos a los fines de la educación, considerando que el deporte infantil debería ser:

  • Un medio y no un fin.
  • Un medio de educación.
  • Un medio de autovaloración.
  • Un medio de desarrollo de las capacidades y habilidades básicas.

En función de esta fundamentación es que coincidiendo con destacados autores, propongo desarrollar sistemáticamente programas deportivos-recreativos infantiles que contemplen las siguientes características:

  • Conservar el carácter lúdico.
  • Asegurar la participación de todos
  • Reemplazar a las competencias por encuentros deportivos.
  • Y fundamentalmente, valorar el progreso con respecto al ayer, más que el ganarle al prójimo.

Problemática del Niño en el Deporte .Paul D. Larovere Departamento de Deportes y Recreación de la Municipalidad de Hernando. Córdoba. Argentina.

 

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1 COMENTARIO

  1. Buena la nota !!!!!!!!!!!.- Realmente los adultos deberiamos leerla atentamente, entenderla bien y practicarla mejor.- Para los chicos lo realmente importante es que inicien actividades deportivas y disfruten de ella, porque es bueno para su crecimiento y desarrollo.-

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