Día del Escritor

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El 13 de Junio de 1874, en Villa de María del Río Seco, Córdoba, nacía un hombre con ambiguas y errantes posiciones políticas, pero con un talento literario que engalanó el periodismo, la poesía y la narrativa Argentina, ese día llegaba al mundo Leopoldo Lugones. Formado en el seno de una estricta familia católica, es a su madre a quien se debe su pasión por la literatura recibiendo su educación formal en el Colegio Nacional de Monserrat de la capital cordobesa. Su primer paso fue en el periodismo escribiendo en la publicación “El pensamiento libre” de corte ateo y anarquista, al mismo tiempo publicaba poesías con el seudónimo de Gil Paz. En 1896 se casa con Juana Agudelo trasladándose a Buenos Aires y de anarquista paso a Socialista, uniéndose al grupo de escritores que lideraba José Ingenieros, comenzando a escribir en “La vanguardia”. En 1898 conoce a Julio Argentino Roca y comienza a escribir en su periódico “Tribuna” abrazando el liberalismo. Rubén Darío se interesó en su obra, le abrió las puertas del diario La Nación y de importantes editoriales que permitieron que viera la luz su primer libro “Las montañas del oro”. Se interesó en el oscurantismo y se unió a la Masonería en la Logia Libertad Rivadavia pero fue expulsado por su abierto conservadurismo al apoyar la candidatura presidencial de Manuel Quintana. Luego de un largo viaje por Europa regresa para dar conferencias sobre José Hernández y el Martín Fierro destacando la figura del gaucho como símbolo de la nación ya reflejado en su libro en prosa “La guerra gaucha”. En 1915 asume como director de la biblioteca de maestros y hace un nuevo giro político, esta vez hacia el nacionalismo editando su libro “Mi beligerancia”. Su abierto apoyo al golpe de José Félix Uriburu que destituyó a Hipólito Yrigoyen le cerró el acceso a los círculos literarios porteños. Pese a su adhesión al nacionalismo autoritario devenido en fascismo, nunca dio paso al antisemitismo, incluso escribió el prólogo del libro de Benjamin W. Segel, “La mentira más grande de la historia” que criticaba el panfleto antisemita “Protocolos de los Sabios de Sion”. Deprimido por el curso que tomaron los acontecimientos políticos que apoyó, se suicidó el 18 de febrero de 1938 en el hotel “El Tropezón” de Tigre al ingerir una mezcla de cianuro y whisky. Su legado literario esta exento de sus vaivenes políticos, tal es así que la Sociedad Argentina de Escritores instituyó la fecha de su nacimiento como la del “Día del escritor”.

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