El 50% de las intoxicaciones con comidas es en el hogar

1
60

sa11

Muchos desconocen cómo conservar los alimentos. Los casos registrados se triplicaron en los dos últimos años. Los problemas más frecuentes son el corte de las cadenas de frío y la cocción incorrecta de las carnes. Los más afectados son los niños.

No sólo la comida de un puesto callejero sin control puede jaquear la buena salud. El 50% de las intoxicaciones alimentarias se producen en el hogar según informan especialistas médicos de hospitales públicos de la Argentina. «Es el espacio donde los grandes y los chicos generalmente comen. Por lo cual, no es extraño que gran parte de las intoxicaciones se produzcan allí», dijo a Clarín Elda Cargnel, jefa de la unidad de toxicología del Hospital de Niños «Ricardo Gutiérrez» de Capital. Los otros lugares son los comedores, las escuelas, los puestos callejeros y los restoranes.

En las casas, la contaminación de los alimentos suele darse por simples descuidos. La doctora Cargnel enumera cuáles son los casos más frecuentes: «Se pone carne cruda y verduras sin lavar en la misma tabla. Se le sacan las vísceras a un pollo, y luego con el mismo cuchillo se cortan las otras partes del animal. Se cuenta dinero y se toma un sandwich con las manos. O los chicos levantan los juguetes del suelo y vuelven a tocar la comida».

Esas situaciones pueden conducir a intoxicaciones alimentarias, que producen vómitos, diarreas y otras enfermedades, como el síndrome urémico hemolítico o el botulismo, que hasta pueden causar la muerte. En la Argentina, según informó a Clarín el Ministerio de Salud de la Nación, se han notificado 1.300 casos de intoxicaciones por alimentos por mes durante 2009, una cantidad que triplica los casos con respecto a dos años atrás para el mismo período. Este aumento en el registro de casos se debería a una mayor capacidad de los médicos para informar los casos que detectan y no a una suba de los casos reales. «Las intoxicaciones alimentarias siempre fueron de notificación obligatoria, pero los médicos no le prestaban mucha atención. Durante estos últimos años, se generó una mayor conciencia del problema, especialmente con los casos del síndrome urémico hemolítico. Esto hizo que el personal de salud diagnostique e informe más casos», comentó Flavia Vidal, a cargo de toxicología del Hospital Italiano de Buenos Aires. «Muchas intoxicaciones cursan simplemente con vómitos y diarreas, y no eran identificadas como intoxicaciones alimentarias», agregó Mónica Nápoli, médica y profesora de la cátedra de toxicología de la Facultad de Medicina de la UBA.

El origen de esas intoxicaciones puede ser alimentos que ya estaban en mal estado antes de ser comprados o que fueron mal manipulados. «Las contaminaciones cruzadas son las más comunes», insistió la doctora Cargnel. Se trata de la mezcla que puede hacer que gérmenes que están en alimentos crudos pasen a los cocidos.

Hay una variedad enorme de gérmenes al acecho. Algunas intoxicaciones con bacterias se producen por alimentos como hongos, vegetales (como la papa verde o el zapallito verde amargo), atún, caballa, y moluscos (en época de marea roja). La temperatura inadecuada para la conservación de helados y mayonesas puede hacer proliferar también a las bacterias. Los alimentos en conserva (como los escabeches), los ahumados, las salchichas y los enlatados en mal estado pueden provocar botulismo, coinciden las expertas.

Otras intoxicaciones pueden ser causadas por sustancias químicas que han contaminado a los alimentos como los restos de plaguicidas. Por ejemplo, si se consume acelga recién fumigada.

En los registros del Ministerio de Salud, la población más afectada (14%) por las intoxicaciones alimentarias son los niños de 2 a 9 años. Después, los casos van descendiendo a mayor edad.

Habría varias razones para entender esta particularidad. «Los niños son los más afectados porque son también los que consumen más lácteos y carnes molidas, que son frecuentemente alimentos contaminables», señaló Susana Gutt, del servicio de Nutrición del Hospital Italiano y de la Sociedad Argentina de Nutrición. En tanto, «a partir de los 2 años, los chicos empiezan a caminar y se llevan muchas cosas a la boca», indicó Vidal, quien también expresó que existe la posibilidad de que los pediatras notifiquen más los casos que los médicos de adultos. «Muchas intoxicaciones son resueltas por el propio organismo a través de los vómitos y las diarreas. Pero conviene consultar al médico pronto, y no automedicarse. Es clave tomar líquido, y no consumir antiespasmódicos, que actuarán en contra de la recuperación del paciente».

Fuente: intramed Noticias

Comentarios de Facebook

[fbcomments]

1 COMENTARIO

DEJAR UN COMENTARIO

Por favor ingresa tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí