Llega el libro sobre la vida «el negro» Olmedo.

0
47
olmedo-x-3El 24 de agosto Alberto Olmedo hubiera cumplido 76 años de no haber sido por aquella caída desde el piso 11 del edificio Maral 39 de Mar del Plata. El 5 de marzo de 1988 murieron con él: el Capitán Piluso, el Manosanta, Rucucu y otros tantos personajes que encarnaba.

Se habló de excesos de droga y alcohol, de suicidio y, finalmente, la carátula cerró en “accidente”. En ese verano, Marcelo Olmedo, su segundo hijo, tenía 25 años y estaba disfrutando de los mejores años de su padre en cuanto a su relación. “En la infancia era un poco distante, era lógico porque mis viejos se separaron cuando yo tenía 3 años; nos veíamos solamente una vez por semana. A partir de la adolescencia empezamos a recuperar el tiempo perdido”, explica Marcelo que acaba de publicar el libro El negro Olmedo, mi viejo, una biografía del rosarino que recorre sus historias de camarín, anécdotas familiares, su vida sentimental y que recuerda sus grandes amistades y peleas hasta el día de su muerte. “Fue un accidente estúpido, lamentable, pero, seguramente, es lo que tenía que pasar”, sentencia su hijo guionista, el encargado de esta biografía.

“El libro es un nuevo intento por dejar atrás a Alberto Olmedo y ser más Marcelo Olmedo. Creo que a todos los que nos ha tocado ser hijos de alguien muy famoso atravesamos una larga etapa tratando de despegarnos un poco del apellido que pesa. A veces te llena de orgullo, pero al mismo tiempo molesta un poco. Mi viejo se murió hace 20 años y me sigo cruzando con gente por la calle que me lo recuerda. Me cansé de contar las mismas anécdotas, y me pareció que contarlas en un libro era una buena manera de terminar con eso. Compren mi libro y no me pregunten más, eso es lo que le estoy diciendo un poco a todo el mundo”, dice Marcelo, entre risas.

La primera mujer de Alberto fue Judith Jaroslavsky, con quien tuvo a Fernando –fallecido en el mismo accidente que el cuartetero Rodrigo–, Marcelo y Mariano; la segunda fue Tita Russ, madre de Javier y Sabrina; y la noche del accidente estaba junto a Nancy Herrera, quien logró que la justicia reconociera a Albertito como el hijo más pequeño del actor.

Exponía su propia vida con cada personaje aunque parecieran desopilantes, de sus propias vivencias sacaba recursos para sus sketchs y hasta les ponía a sus creaciones los nombres de sus más queridos amigos de Rosario.

“No me importa en absoluto lo que piense la gente sobre si intento lucrar del recuerdo de mi padre con este libro, sólo me interesa lo que piense mi hija de mí. Intento ser mejor padre que mi padre y creo que lo estoy haciendo muy bien”, deja en claro Marcelo.

 Fuente: (7DIAS)

Comentarios de Facebook

[fbcomments]

DEJAR UN COMENTARIO

Por favor ingresa tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí