Los varones también deben tomar folatos

0
55

embarazo_pareja_flickr


 

 

 

También deben dejar el alcohol y el tabaco al menos 3 meses antes de buscar el embarazo.

De acuerdo con los resultados de un estudio llevado a cabo por investigadores del Centro de Investigación Sobre Anomalías Congénitas (CIAC) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y publicado en la edición digital de la revista Journal of Medical Genetics (doi:10.1136/jmg.2009.070466), la prevención para tener un hijo sano no sólo es responsabilidad de las mujeres, sino también de los hombres. Más concretamente, y según concluye el trabajo a partir de los últimos conocimientos en epigenética, debe recomendarse que los varones tomen pequeñas cantidades de ácido fólico y abandonen el consumo del tabaco y el alcohol al menos 3 meses antes de buscar el embarazo.
 
Como apuntan los autores, dirigidos por la directora del CIAC-ISCIII, Dra. María Luisa Martínez Frías, si ambos progenitores cumplen con las recomendaciones sobre el ácido fólico el riesgo que tienen todas las parejas de tener un hijo con defectos congénitos, establecido entre un 3% y un 6% en cada embarazo, disminuye de manera estadísticamente significativa.
 
El estudio revisa los actuales conocimientos sobre los mecanismos epigenéticos que se producen desde el momento de la fecundación y durante todo el desarrollo embrionario y fetal, así como durante la formación y maduración de los gametos, poniendo varios ejemplos conocidos que alteran estos procesos, caso de sustancias químicas específicas que inducen defectos congénitos y riesgos para padecer enfermedades durante la vida adulta. De una manera similar, por tanto, a como sucede con el alcohol, el tabaco, las deficiencias nutricionales y ciertos medicamentos.
 
Las recomendaciones establecen que tanto el varón como la mujer deben tomar 0,4 mg de ácido fólico diarios, seguir una alimentación sana y equilibrada, no fumar, no ingerir bebidas alcohólicas, no tomar medicamentos sin consultar con el médico y seguir rigurosamente las normas para prevenir riesgos laborales –muy especialmente con los productos químicos– desde 3 meses antes de abandonar el método anticonceptivo. Recomendaciones, por otra parte, que no sólo debe seguir la mujer durante toda la gestación, sino también el varón, cuando menos hasta el final del segundo mes, sobre todo si está expuesto a productos químicos, dado que la mayoría se excretan en el líquido seminal, pudiendo contaminar a la mujer.

30 NOV 09 | Intramed Noticias

Journal of Medical Genetics (doi:10.1136/jmg.2009.070466)

QUE SON LOS FOLATOS Y POR QUÉ LA IMPORTANCIA DE SU CONSUMO?

El valor y la importancia de los folatos no se circunscriben sólo al embarazo. Los endocrinólogos reivindican su papel en la dieta normal tanto de hombres como de mujeres, a la vez que estudios recientes apoyan el carácter anticancerígeno del ácido fólico.

El ácido fólico es una vitamina hidrosoluble que forma parte del complejo B. En realidad, los alimentos no contienen ácido fólico como tal (ácido pteroil-monoglutámico), sino derivados conocidos como folatos, compuestos sintetizados por plantas y bacterias. El valor de tales sustancias deriva de la participación del ácido fólico en numerosas reacciones metabólicas que incluyen la síntesis de ADN, a través de la formación de purinas y pirimidinas, y la interconversión de aminoácidos, convirtiendo la serina en glicina, histidina en ácido glutámico y homocisteína en metionina.

El nombre de ácido fólico proviene del latín; concretamente de folium (hoja). Alrededor del 60% de los folatos ingeridos en la dieta proviene de los vegetales, cereales y frutas; mientras que el 40% restante procede de carnes, pescados y productos lácteos. Las bacterias intestinales son capaces de sintetizar pequeñas cantidades de ácido fólico, partiendo de todas estas sustancias.

Sobre el consumo de folatos

Los folatos son muy sensibles a la cocción. El calor provoca grandes pérdidas en la actividad de esta vitamina. Por tanto, los endocrinólogos recomiendan el consumo de frutas y verduras crudas siempre que sea posible. Asimismo, determinados medicamentos pueden interferir con la absorción o la vía metabólica del ácido fólico: antiácidos, sulfasalazina, colestiramina, anticonvulsionantes, algunos antibióticos y anticonceptivos orales.

Los especialistas critican que el consumo de folatos se recomiende sólo durante el embarazo y no durante todas las etapas de la vida Existe un aumento de las necesidades de ácido fólico con la edad y en determinadas situaciones fisiológicas como el embarazo o la lactancia. La Food and Nutrition Board, del Institute of Medicine-National Academy of Sciences de EEUU recomienda una ingestión diaria que varía de 65 µg para los recién nacido a 400 µg para adultos. Durante el embarazo se recomiendan 600 µg y en la lactancia 500 µg.

Los especialistas, no obstante, critican que dichas recomendaciones se respeten sólo en las etapas de embarazo y lactancia, debido a un seguimiento protocolario de los obstetras con suplementos especiales. Advierten también que de no respetar las necesidades de ácido fólico del organismo en condiciones normales, por una dieta defectuosa, síndromes de malabsorción intestinal o consumo de determinados medicamentos, se originan trastornos de la división celular y alteraciones en la síntesis de proteínas; a la vez que puede desencadenarse una anemia megaloblástica, idéntica a la que se observa con la deficiencia de vitamina B12. Los síntomas clínicos de la deficiencia de ácido fólico incluyen alteraciones digestivas (estomatitis, diarrea), lesiones cutáneas y neurológicas.

Por otro lado, existe una clara evidencia de que la deficiencia de ácido fólico en la gestante está relacionada con la aparición de defectos del tubo neural en el recién nacido. Estas malformaciones están producidas por el cierre incompleto de algunas regiones del tubo neural que dan pie a trastornos como la anencefalia, encefalocele y espina bífida, (con efectos que varían desde la muerte, hasta parálisis más o menos importantes o incontinencia urinaria). Se piensa que, con el déficit de ácido fólico, el organismo no produce suficiente ADN para el desarrollo normal del embrión.

Ensayos clínicos han demostrado que la suplementación con ácido fólico, antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo, desciende la incidencia de defectos del tubo neural en el recién nacido. De la misma manera, un bajo índice de folatos aumenta el riesgo de partos prematuros y puede provocar el nacimiento de bebés con poco peso.

Comentarios de Facebook

[fbcomments]

DEJAR UN COMENTARIO

Por favor ingresa tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí