Muertes y casos confirmados del virus: la realidad bonaerense frente a la Gripe A

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Por estos días, la noticia de que la Gripe A llegó por adelantado y para instalarse, comenzó a expandirse en todo el territorio nacional. Particularmente en la provincia de Buenos Aires, ya se registran 67 casos de personas afectadas por esta enfermedad y 6 víctimas fatales.

Los casos fueron confirmados por la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud bonaerense, desde donde se afirmó que la cantidad de casos son los “esperables” para esta altura del año, al tiempo que se pidió a las personas que tengan indicada la vacunación “que no demoren su aplicación para evitar cuadros respiratorios graves que pueden hasta llevar a la muerte”.

Cabe destacar que, la semana pasada se había informado oficialmente de 48 casos notificados del Gripe A y el fallecimiento de tres personas por esa causa, en el territorio bonaerense. El Director de Epidemiología de la provincia de Buenos Aires, Iván Insúa expresó que el año pasado los primeros casos de gripe A H1N1 se registraron en junio y en este ciclo comenzaron en mayo.

Además de Buenos Aires, que es la provincia más afectada, también se registran fallecimientos en otra 9 provincias: Santa Fe (5), Tucumán (5) y Salta (4), aunque también murieron personas infectadas en Jujuy (2), Entre Ríos (1), Río Negro (1), Córdoba (1), Catamarca (1) y Santiago del Estero (1).

En Provincia, cuatro de los decesos ocurrieron en el sur del Conurbano, uno en el oeste del Gran Buenos Aires y otro en el sur bonaerense, informó la Dirección de Epidemiología provincial.

Transmisión y síntomas

La gripe -al igual que otras infecciones respiratorias- se transmite por contacto con secreciones de personas infectadas a través de las gotitas que se diseminan al toser o estornudar y de superficies u objetos contaminados con estas secreciones.

Los síntomas gripales suelen aparecer a las 48 horas de efectuado el contagio y la mayoría de los afectados se recupera en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico. Sin embargo, en niños pequeños, personas de edad y personas aquejadas de otras afecciones médicas crónicas, la infección puede conllevar graves complicaciones, provocar neumonía e incluso causar la muerte.

Entre los síntomas figuran fiebre mayor a 38º C, tos, congestión nasal, dolor de garganta, de cabeza y muscular y malestar generalizado. En los niños pueden presentarse también problemas para respirar, vómitos o diarrea, e irritabilidad o somnolencia.

La vacuna y otras formas de cuidarse

Las vacunas antigripales hoy son obligatorias y gratuitas en centros de salud y hospitales públicos para el personal de la salud, las embarazadas (en cualquier trimestre de la gestación) y las mujeres puérperas hasta 10 días después del parto si no la recibieron durante el embarazo. Los niños de 6 a 24 meses deben recibir dos dosis separadas de al menos cuatro semanas, excepto los que ya hubieran recibido dos dosis anteriormente. Además de los mayores de 65 años, los niños y adultos de 2 años a 64 años también deben vacunarse si presentan enfermedades respiratorias, enfermedades cardíacas, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, pacientes oncohematológicos y trasplantados y otros como personas obesas con índice de masa corporal mayor a 40, diabéticos y personas con insuficiencia renal crónica en diálisis.

Si bien la vacuna es la herramienta con que cuenta el Estado para brindar protección a los grupos de riesgo, existen otras medidas preventivas, individuales y comunitarias que contribuyen a disminuir la circulación de todos los virus respiratorios.

La más importante consiste en lavarse las manos con agua y jabón en forma frecuente, sobre todo al regresar al hogar. Al toser o estornudar, cubrirse la boca y nariz con un pañuelo descartable o con el ángulo interno del codo y en caso de tener síntomas, como fiebre mayor a 38º y dolores musculares, concurrir al médico y mantener el aislamiento domiciliario.

Además, se recomienda tirar a la basura los pañuelos descartables inmediatamente después de usarlos; ventilar los ambientes y permitir la entrada de sol en casas y otros ambientes cerrados; mantener limpios picaportes y objetos de uso común y no compartir cubiertos ni vasos.

Lo que dejó el 2009

En abril de 2009, el virus de la influenza A (H1N1) generó un brote de gripe en México y los Estados Unidos, para luego expandirse a nivel mundial. El 7 de mayo, se confirmó el primer caso de gripe A en la Argentina, un hombre que ingresó al país proveniente de México.El 11 de junio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el estado de pandemia.

El virus produjo unos 10 mil casos confirmados y provocó la muerte de 626 personas en todo el país. Los centros de salud y hospitales se vieron desbordados por pacientes que solicitaban tratamiento o saber si estaban afectados por el virus. En ese contexto, las clases se suspendieron en los colegios antes de las vacaciones de invierno y se redujeron las actividades sociales.

Asimismo, la demanda de barbijos y alcohol en gel se hizo sostenida y las farmacias tuvieron que limitar la venta de estos productos que en muchos comercios agotaron los stocks. (InfoGEI) Mg

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