Prevención: El cáncer de cuello uterino.

0
235

infeccionporvph12El cáncer cervicouterino es el segundo cáncer en frecuencia entre las mujeres en el mundo, con cerca de medio millón de nuevos casos estimados anualmente y 274.000 muertes en el año 2002. La gran mayoría (83%) de estos casos ocurren en los países en desarrollo, con la más alta incidencia en África sub sahariana, América Latina, el Caribe y parte de Asia (con tasas que pueden superar los 50/100.000).

Dado que esta enfermedad afecta mujeres relativamente jóvenes, es una causa muy importante de años de vida perdidos en países en desarrollo. Se ha estimado que en el año 2000 el cáncer cervicouterino fue responsable de 2,7 millones de años de vida perdidos en todo el mundo y que fue la principal causa de pérdida de años por cáncer en el mundo en desarrollo.

 El rol del virus papiloma humano (HPV) como agente causal del cáncer cervicouterino ha sido firmemente establecido, encontrándose DNA de este virus en 99,7% de muestras tumorales de mujeres de distintas zonas del mundo. Asimismo, se ha comprobado la participación de los genes de HPV denominados E6 y E7 en el proceso de la oncogénesis. Ocho tipos de HPV son responsables del 90% de los cánceres cervicales: 16, 18, 45, 31, 33, 52, 58 y 35. Los tipos de HPV 16 y 18 son los más comunes, dando cuenta del 70% de los cánceres de células escamosas y 89% de los adenocarcinomas/carcinomas adenoescamosos.

Resultados combinados de distintas zonas geográficas del mundo muestran que el tipo HPV 16 produce entre 53,5 y 54,6% y el HPV 18 entre 15,8 y 17,2% de los cánceres cervicales. Se han establecido algunos cofactores para el cáncer cervicouterino, como son tabaquismo, uso prolongado de anticonceptivos orales, infección VIH-1 y alta paridad. Sin embargo, la infección viral es la más fuertemente asociada al cáncer, Además de su participación claramente establecida en el cáncer cervicouterino, los tipos HPV de alto riesgo tienen participación en proporciones variables de otros cánceres, como los de vulva, vagina, ano, pene y orofaringe (30-70%). Los tipos de HPV 6 y 11 son los causantes en 90% de las verrugas genitales o condilomas  acuminados.

La infección genital por HPV se adquiere por contacto sexual, siendo la más frecuente de las infecciones transmitidas por esta ruta. Se estima que aproximadamente la mitad de la población adquiere una infección por HPV en el curso de su vida. Globalmente, la prevalencia promedio ajustada de la infección en mujeres es de un 10,4%, pero existen variaciones sustantivas por regiones. La prevalencia es mayor en los primeros años de actividad sexual, fluctuando entre 20- 40% entre los 15 y 25 años, luego baja progresivamente hasta cerca de un 5% en mujeres de edad media para nuevamente mostrar un leve ascenso después de los 60-65 años (curva bimodal).

Cuando ocurre infección del epitelio metaplásico de la zona de transformación cervical por un HPV carcinogénico, la infección puede ser eliminada rápidamente por el sistema inmune innato u otros mecanismos de defensa; de hecho, la mayoría de las infecciones son eliminadas. Sin embargo, un pequeño porcentaje de ellas persisten en el tiempo, pudiendo en el lapso de 1 a 10 años producir neoplasias intraepiteliales, algunas de las cuales también pueden regresar y otras progresar hasta grado 3 y finalmente invadir, dando como resultado un cáncer cervicouterino. Todos estos cambios celulares son detectados a través del papanicolau que debe realizarse anualmente a partir del año de inicio de las relaciones sexuales.

En nuestro país, se detectan aproximadamente 4900 casos nuevos al año, y mueren 1600 mujeres jóvenes anualmente de ésta enfermedad, representando 11 mujeres por día.

QUÉ ES EL HPV; CÓMO ME CONTAGIO, TRAE SÍNTOMAS?

El HPV( VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO) es un virus muy pequeño que sólo se visualiza por técnicas microscópicas especiales y que infecta piel y mucosas de mujeres y hombres, y es ahí donde puede vivir y reproducirse.

La transmisión sexual es la vía mas frecuente de contagio, pero no es la única; también existe el contagio a través de las manos o la cavidad oral, mas raro es el contagio entre la madre y el recién nacido. A diferencia de otras enfermedades de transmisión sexual, el preservativo otorga una protección muy limitada para evitar su contagio porque al infectar piel y mucosas genitales puede estar en áreas que no estén cubiertas por el preservativo.

Al ser limitada la protección para su contagio, los estudios demostraron que más del 50% de las mujeres adquiere una infección por HPV en los 5 primeros años de inicio de sus relaciones sexuales.

Muchas de estas mujeres no se enteran nunca de su infección ya que el HPV no les produce ningún síntoma y desaparece del cuerpo. Otras veces les ocasiona lesiones que pueden aparecer meses o incluso años mas tarde de haber adquirido una infección por HPV.

 Mas del 50% de las mujeres se infecta por HPV en los primeros 5 años de relaciones sexuales

La mayoría desconoce que está infectada.

El HPV puede estar infectando desde  muchos años antes de ser detectado por el médico

 

Los distintos tipos de HPV se agrupan en 2 grandes grupos:

HPV de bajo riesgo oncogénico”: producen verrugas anogenitales o lesiones genitales de bajo grado que tienden a la regresión espontánea. En este grupo los más frecuentes son los tipos 6 y 11.

“HPV de alto riesgo oncogénico”: están asociados a lesiones cervicales de alto grado y al desarrollo de cáncer, los mas frecuentes en este grupos son los tipos 16 y 18.

No todas las mujeres que se contagian de HPV van a desarrollar lesiones precursoras del cáncer cervical o cáncer cervical; algunas de ellas tienen posibilidades de producir una respuesta inmunológica de defensa adecuada y eliminar al virus del cuerpo o mantenerlo en cantidades tan pequeñas que resultan indetectables. Otras mujeres van a permitir que el HPV persista en el organismo y va a ser en ellas en quienes el HPV va produciendo daño en el mecanismo de replicación celular con el posible desarrollo de un cáncer invasor. Es por eso que el cáncer cervical se ve en las mujeres entre la tercera y cuarta década de la vida, a pesar que el contagio de la infección por HPV, generalmente coincide con el inicio de la actividad sexual.

Remarcamos entonces que estamos ante una enfermedad que necesita un tiempo de evolución, que su contagio se produce en mujeres jóvenes que de no acudir a realizar un control citológico y colposcópico de rutina y detectar lesiones preinvasoras que requieran tratamiento, va a avanzar al cáncer cervical.

Entre los tratamientos para curar las lesiones precursoras del cáncer de cuello uterino contamos con la criocirugía, el laser, la electrofulguración con radiofrecuencia, el LEEP y la conización cervical. Es muy importante remarcar que todos estos tratamientos tienen como fin curar las lesiones producidas por el HPV, pero no sirven para curar la infección por HPV; es decir que luego de cualquiera de estos tratamientos, las mujeres continúan infectadas y con riesgo a tener lesiones nuevas.

De los distintos tipos de HPV conocidos, los tipos 6 y 11 están asociados aproximadamente con el 90% de las verrugas genitales y los tipos 16 y 18 con más del 70% de los cánceres del cuello uterino.

 HPV 6 y 11:  causan mas del 90% de las verrugas genitales
HPV 16 y 18: causan mas del 70% de los cánceres de cuello

CANCER DE CUELLO UTERINO, SUS LESIONES PRECURSORAS y SU RELACION CON EL HPV

El agente etiológico del cáncer de cuello uterino es el “Papiloma Virus Humano” (HPV).

Existen lesiones precursoras del cáncer cervical, son las llamadas lesiones intraepiteliales de cuello uterino (también conocidas como SIL: squamous intraepithelial lesion) son lesiones que no atravesaron la membrana basal del epitelio y que por lo tanto no pueden invadir ni diseminarse por el resto del cuerpo, como sí lo hace un cáncer invasor. Anteriormente a las lesiones intraepiteliales se las llamaba neoplasia intraepitelial cervical (también conocidas como CIN: cervical intraepithelial neoplasia), y anteriormente se las llamaba displasias de cuello uterino. Todos estos términos a veces siguen utilizándose por algunos ginecólogos, es por eso que los mencionamos para que toda mujer los conozca. SE DETECTAN ÚNICAMENTE POR PAPANICOLAU.

Lesión Intraepitelial (SIL) = Neoplasia intraepithelial (CIN) = Displasia de cuello uterino

Hay dos grados distintos de lesiones intraepiteliales:

Lesiones intraepiteliales de bajo grado (L-SIL: low grade squamous intraepithelial lesion), que incluye al Condiloma Viral Plano (CVP) y al CIN I ó displasia leve.Son lesiones producida por el HPV que rara vez avanzan a la invasión por lo que queda a consideración del médico, acorde a otros factores de riesgo de la paciente, la necesidad de realizar un tratamiento o seguir controles esperando una regresión espontánea.

Lesiones intraepiteliales de alto grado (H-SIL: high  grade squamous intraepithelial lesion), que incluye al CIN II ó displasia moderada y  CIN III ó displasia severa.Son lesiones que una vez detectadas deben ser tratadas porque presentan una alta posibilidad de avanzar hacia un carcinoma invasor. El CIN III ó displasia severa es el verdadero carcinoma “in situ” del cuello uterino.

INFECCION POR HPV EN EL HOMBRE

Los hombres también se contagian por el HPV por vía sexual, al igual que las mujeres. En la mayoría de los casos el virus no les produce síntomas ni lesiones genitales, entonces desconocen su infección y pueden transmitirlo a sus parejas sexuales. En otras ocasiones produce verrugas en el pene o en el escroto, que pueden extenderse a la región perineal y perianal. Si se trata de un HPV de alto riesgo oncogénico puede producir en el hombre cáncer de pene y de ano.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN:

·          SEXUALIDAD RESPONSABLE: El uso adecuado de Preservativo disminuye sustancialmente todas las enfermedades de transmisión sexual.

·          HABITOS SALUDABLES: Esto implica el control médico anual con realización del PAP, recomendado a partir del año de inicio de las relaciones sexuales para un diagnóstico precoz y tratamiento oportuno.

·          VACUNACIÓN CONTRA HPV: Para ello es importante consultar previamente al pediatra o ginecólogo de confianza. Existen dos vacunas disponibles en la Argentina.

VACUNAS: Existen disponibles en el mercado dos tipos de vacunas,  una vacuna bivalente de los tipos 16 y 18 y una cuadrivalente de los tipos 16, 18, 6 y 11 (6 y 11 principales causantes de verrugas genitales. La vacuna bivalente es producida en baculovirus, utiliza un adyuvante nuevo conocido como AS04 y se administra por vía intramuscular en esquema de 0, 1 y 6 meses. La vacuna cuadrivalente es producida en levaduras, contiene aluminio como adyuvante y su esquema de administración es por la misma vía en esquema de 0, 2 y 6 meses.

A pesar de las diferencias en la formulación de ambas vacunas y en el diseño y análisis de los estudios clínicos, éstos han sido bastante consistentes en demostrar que ambas vacunas son seguras, bien toleradas y altamente efectivas en prevenir infecciones y lesiones causadas por los tipos de HPV contenidos en ellas. Aproximadamente, la eficacia para prevenir infecciones causadas por los tipos contenidos en las vacunas ha sido de 88-90%, para infecciones persistentes a un año de 88-94% y para alteraciones citológicas entre 96-100%.

 

La vacuna cuadrivalente fue aprobada por la FDA (Food and Drug Administration) en agosto de 2006 y el CDC (Center of Disease Control) – ACIP (Advisory Committee on Immunization Practices) y la Academia Americana de Pediatría recomendaron su uso rutinario en niñas entre 11 y 12 años, pudiendo también vacunarse mujeres entre los 9 y los 26 años

En conclusión.

La mejor manera de prevenir el cáncer cérvico-uterino es alentar la realización del test de Papanicolaou, que detecta alteraciones en las células del cuello uterino y permite tratarlas rápidamente antes de que evolucionen hacia un cáncer invasivo.
El cáncer cérvico-uterino es causado principalmente por algunos tipos de virus del papiloma humano (HPV). Transmitido a través de las relaciones sexuales, en la mayoría de los casos el virus se cura de manera espontánea, pero si la infección persiste puede producir lesiones que, con los años, pueden transformarse en un cáncer.

Del centenar de tipos del virus papiloma que existen, unos 15 son cancerígenos (16-18-31-33-35-39-45-51-52-56-58-59). La vacuna contra el HPV previene la infección por dos tipos de virus, el 16 y 18, que son responsables del 60-70% de los tumores de cuello de útero. Y alcanza máxima protección inmunológica cuando es aplicada a las mujeres antes del primer contacto sexual, idealmente entre los 9 y los 13 años.

La vacuna contra el HPV no exime a las mujeres de continuar con la prevención mediante el test de Papanicolaou (conocido como «Pap»). Este test sigue siendo fundamental para prevenir los tumores causados por los tipos de HPV que no cubre la vacuna, y para prevenir las lesiones malignas causadas por una infección existente en las mujeres sexualmente activas.

El alto costo actual de la vacuna ha impedido su aplicación masiva en muchos países. Actualmente, nuestro país trabaja conjuntamente con organizaciones internacionales y países de la región para lograr la accesibilidad y la equidad en la utilización masiva de la vacuna contra el HPV.

 Fuentes:

 Center of Disease Control(CDC)/ Food and drugs administration.(FDA)

 Programa de Prevención del Cáncer cervicouterino Ministerio   de salud de la Nación.

 

Comentarios de Facebook

[fbcomments]

DEJAR UN COMENTARIO

Por favor ingresa tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí