Qué es el sindrome de muerte súbita del lactante?

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Un simple niño

Que respira suavemente

Que siente vida en todo su ser

¿Qué puede saber de la muerte?

William Wordsworth

¿Qué es el SMSL?

El SMSL es la muerte súbita de un lactante de menos de un año de edad cuya causa no logra explicarse luego de una investigación exhaustiva en la que se realiza la autopsia completa, el examen de la escena en que ocurrió el fallecimiento y el análisis de la historia clínica.

¿Cuál es el grupo de riesgo?

Desafortunadamente, cualquier bebé puede morir a causa del SMSL. Existen casos en todo el mundo y no queda exceptuado ningún grupo social, económico, étnico o racial. Sin embargo, la edad constituye un factor de riesgo. Aproximadamente el 70% de las víctimas fallecen antes de los cuatro meses de edad y el 20% antes de los seis meses. Son excepcionales los fallecimientos antes del mes de vida y después del primer año.

¿En qué circunstancias se produce el SMSL?

La mayoría de las víctimas presentan un aspecto saludable al ser acostados a dormir durante la tarde o la noche. A lo sumo, en algunos casos se observaron síntomas de una enfermedad catarral. Después de quince minutos o de un sueño más prolongado, el bebé es hallado sin vida. El SMSL no produce sonidos de alerta ni indicios de lucha.

Se ha sabido de casos de niños que han muerto en brazos de sus padres al ser arrullados, y aun de casos en que los padres eran médicos.

¿Cuántos niños fallecen por año a causa del SMSL?

El SMSL es la causa de muerte de al menos cinco mil lactantes por año en Estados Unidos de América (aproximadamente un bebé cada seiscientos cincuenta), según las estadísticas del “National Center for Health Statistics” (NCHS). Si se incluyeran determinados casos no informados, el número en realidad alcanzaría los siete mil. El “NCHS” afirma que el índice del SMSL sólo es veraz en veinticuatro países desarrollados, aunque en la mayoría de ellos no difiere del de Estados Unidos de América -desde un índice de un fallecimiento cada mil nacimientos a 2,5 cada mil. En Suecia, país en el que muy pocos bebés fallecen a causa del SMSL –un bebé cada mil-, el síndrome es la causa de más de la mitad de las muertes durante la etapa pos-neonatal.

El SMSL es la causa principal de fallecimiento entre la semana y el año de edad. En Estados Unidos de América fallecen más niños a causa del SMSL que los fallecidos a causa de cáncer, leucemia, enfermedades cardíacas, fibrosis quística y abuso infantil en conjunto.

¿Cuál es la causa del SMSL?

Se postularon más de cuatrocientas teorías acerca de las causas del SMSL. Una de las dos principales afirma que los lactantes son vulnerables en determinadas etapas de su desarrollo. El Dr. Abraham B. Bergman, en su publicación “Descubrimiento del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante” (The Discovery of Suden Infant Death Síndrome)(1), afirma que el SMSL es un fenómeno cuyo origen es una insuficiencia en el desarrollo normal de los centros de control del sistema nervioso.

. El Dr. Beckwith ha investigado al SMSL durante más de veinte años. En un folleto escrito para el programa “Colorado SIDS Program Inc” (2), describe al SMSL como un hecho anormal que sucede a un bebé normal. Afirma … “el desarrollo cerebral ocurre prácticamente durante los primeros dos años de vida, y el índice de crecimiento durante los primeros seis meses es el mayor”.

“Durante este período de transición de los más importantes centros de control, la vía aérea superior puede recibir del cerebro un mensaje anormal, como “cerrarse” en lugar de “abrirse”.

Por lo general, al final de la respiración, la vía aérea se cierra hasta que vuelve a abrirse antes de respirar otra vez. Pero si el cerebro envía un mensaje incorrecto, la vía aérea se colapsa en lugar de abrirse. Ese mensaje incorrecto no implica necesariamente que el bebé sea anormal, ya que puede sucederle a un bebé normal cuyo cerebro está creciendo rápidamente”.

La segunda teoría principal (actualmente en difusión) sostiene que los bebés que fallecen a causa del SMSL no son sanos antes del nacimiento( aunque no muestran ningún síntoma y aparentan saludables) y que poseen una predisposición a causa de algún problema sutil durante el período fetal. Los investigadores creen que estos bebés poseen alguna anormalidad o inmadurez del tronco encefálico, de un sector del cerebro asociado con la regulación de la

respiración y con la frecuencia cardiaca, o del corazón.

¿Puede evitarse el SMSL?

El SMSL es considerado impredecible e inevitable porque no existen formas de anticiparlo. En más del 66% de los casos de muerte a causa del SMSL, las madres y los bebés no poseen factores de riesgo. Debido a que el SMSL ocurre en hogares de bajo riesgo, existen pocas medidas que los padres puedan adoptar para proteger a sus bebés. Los bebés amamantados poseen una menor incidencia, aunque muchos bebés amamantados fallecen a causa del SMSL. Las madres embarazadas deben evitar fumar, beber alcohol o consumir drogas. Deben controlarse con un médico durante la etapa prenatal, deben evitar el poco aumento de peso, la anemia, las enfermedades de transmisión sexual y las infecciones del tracto urinario.

 Sin embargo, como los factores de riesgo no constituyen la causa del SMSL, el hecho de evitarlos no garantiza que no sucederá.

Tiempo atrás, se creía que no podía adoptarse ninguna medida para disminuir el riesgo de que un bebé falleciera a causa del SMSL. Sin embargo, esta afirmación ha sido cuestionada durante la última década debido a más de veinticinco investigaciones realizadas en doce países. Se demostró que fallecen menos bebés a causa del SMSL cuando duermen boca arriba o de costado. En Nueva Zelanda y en Gran Bretaña, el índice disminuyó un 50% luego de la adopción de campañas públicas de concienciación cuyo objetivo era cambiar la posición boca abajo para dormir a los bebés. Luego de analizar y aprobar la información estadística de seis de las anteriores investigaciones, la “Academia Americana de Pediatría”, en el año 1992, recomendó evitar la posición boca abajo. Durante los seis meses siguientes, el índice de fallecimientos a causa del SMSL de todo el país disminuyó un 12% con respecto al año anterior, de acuerdo con una investigación publicada por la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en febrero del año 1994.

Los investigadores informaron acerca de una mejora aún más notable en un estudio que se realizó en el área de Seattle. Luego de que el periódico “Seattle Times” publicara un informe en el que se recomendaban las posiciones boca arriba o de costado para dormir, la incidencia del SMSL disminuyó un 52% en Kings County y un 19% en la vecina ciudad de Snohomish County. El Dr. Kattwinkel y  sus colegas de varias organizaciones y del gobierno de Estados Unidos de América a iniciar, en junio del año 1994, la “Campaña bebés boca arriba” (Back to Sleep Campaign) a nivel nacional. El objetivo de la campaña era fomentar las posiciones boca arriba y de costado para dormir a los bebés sanos y de término.

Antes del año 1992, los pediatras de occidente solían recomendar la posición boca abajo para dormir a los bebés. Se creía que los bebés dormían mejor y que era menor el riesgo de aspiración del vómito. Sin embargo, la “Academia Americana de Pediatría” afirma que en la actualidad no se ha producido un incremento en trastornos tales como la aspiración, los eventos de aparente amenaza a la vida y el vómito luego de haber adoptado, casi en forma exclusiva en varios países, la posición no-prona para dormir a los bebés(boca arriba). Más aún, podrían aplicarse a los lactantes estadounidenses los resultados de las investigaciones de países con similares condiciones ambientales y culturales a las de Estados Unidos de América.

El Dr. Beckwith señala que las recomendaciones de evitar la posición prona y el calor excesivo constituyen los primeros avances que permiten a los padres adoptar acciones concretas para evitar el SMSL.

Se desconocen los fundamentos de la importancia de la posición para dormir. Una investigación sugiere que al dormir boca abajo se produce una acumulación de bacterias tóxicas en la vía aérea del bebé. Otra teoría postula que los bebés que duermen boca abajo sufren fácilmente un exceso de calor, lo que podría obstaculizar la respiración; ya que reinhalarían un aire carente de oxígeno que ya habían exhalado. También se sugiere que el sueño profundo boca abajo dificulta el despertar ante un error fisiológico. Asimismo, al dormir en posición prona(boca abajo) , la mandíbula podría desplazarse levemente hacia atrás, lo que podría ocasionar la obstrucción de la vía aérea.

La Dra. Susan Beal, investigadora australiana, ya afirmaba en el año 1973 que la posición prona para dormir constituía un factor de riesgo. Por lo tanto, si la posición para dormir puede salvar vidas, es lamentable que no se hayan escuchado antes sus consejos. La Dra. Beal comenzó entonces a documentar la información obtenida a partir de cuestionarios que realizaba a los padres de víctimas del SMSL. En un artículo publicado en la revista australiana “Journal of Pediatrics” en el año 1986, demostró que el índice de “muerte en cuna” (como se lo suele denominar en Australia) era más alto entre aquellos bebés que dormían boca abajo. Cuando pudo convencer a una determinada cantidad de personas de lanzar una campaña nacional para que los bebés dejaran de dormir boca abajo, los resultados fueron sorprendentes. Antes de la campaña, la Isla del Sur de Nueva Zelanda poseía la mayor incidencia de SMSL del mundo.

Luego de la misma, el índice disminuyó de 6,9 cada mil bebés a uno cada mil bebés, según la edición del día 13 de noviembre del año 1993 del periódico “The Australian Magazine”.

Una investigación realizada en Australia por la Universidad de Tasmania en el año 1993, descubrió que el riesgo del SMSL es siete veces mayor cuando los niños duermen boca abajo.

El índice aumenta aún más si se envuelve al bebé con sábanas, si éste tiene catarro, si duerme sobre un colchón blando o si la temperatura de la habitación supera los cincuenta y siete grados Fahrenheit.

El SMSL es:

® La causa principal de muerte de lactantes entre un mes y un año de edad, con una incidencia mayor entre el segundo y el cuarto mes

® Súbito y silencioso – Los lactantes presentaban un aspecto saludable

® Impredecible e inevitable

® Un tipo de muerte que ocurre en forma rápida; que se asocia con el sueño y que no deja indicios de sufrimiento.

® Determinado sólo luego de la autopsia, el examen de la escena en que ocurrió el fallecimiento y el análisis de la historia clínica.(importante analizar todos estos factores, porque muchos chicos víctimas de maltrato físico pueden presentarse de la misma manera, por ejemplo, luego de una sacudida-shaken baby –por lo cual impera la investigación del lugar del hecho)

® Considerado diagnóstico por exclusión.(la autopsia descarta malformaciones cardíacas, enfermedades preexistentes, y su historial clínico también)

® Un trastorno médico reconocido en la “Clasificación Internacional de Enfermedades” (International Classification of Diseases), novena revisión (ICD-9)

® La muerte de un lactante que no logra ser explicada; lo que causa un profundo dolor a los padres y a la familia.

Investigación actual del SMSL

Si bien en la actualidad sabemos mucho más acerca del SMSL de lo que sabíamos hace unos años, aún desconocemos su causa.

 El modelo de triple riesgo describe tres factores interrelacionados:

1® Edad del bebé: el 90% de los fallecimientos a causa del SMSL ocurre durante los primeros seis meses de vida, con una incidencia mayor entre el segundo y el cuarto mes.

2® Lactante físicamente diferente: muchos niños víctimas del SMSL son físicamente más vulnerables que otros bebés. Esta diferencia se aprecia en la forma en que responden a los niveles de oxígeno y dióxido de carbono del ambiente

3® Ambiente de riesgo: Aquellos niños físicamente más vulnerables poseen mayor riesgo de fallecer al estar expuestos a un ambiente de riesgo. Podemos mencionar como factores de riesgo un colchón blando, la posición prona, la exposición pasiva al humo del cigarrillo y el exceso de calor.

 Los trabajos relacionados con la disminución del riesgo se centraron en los factores mencionados anteriormente.

Como no podemos modificar la edad del bebé ni su vulnerabilidad física, sí podemos disminuir en forma notable el riesgo asociado a un ambiente inseguro modificando algunos factores.

Muchas investigaciones intentaron determinar la diferencia física de los niños víctimas del SMSL y el modo en que puede incidir el ambiente. Una de las teorías más difundidas es la de la reinhalación. Varias investigaciones determinaron que los niños que duermen boca abajo o sobre superficies blandas  poseen mayor riesgo de respirar el dióxido de carbono exhalado con anterioridad.

De esta forma, sus niveles de oxígeno disminuyen y sus niveles de dióxido de carbono aumentan. Respuestas normales ante esta situación pueden ser suspirar profundamente, girar la cabeza o patear las cobijas.

Al estudiar las peculiaridades de los niños víctimas del SMSL y al compararlos con otros niños, comprendimos qué características del bebé y qué factores del ambiente aumentan el riesgo del SMSL.

Sabemos que el SMSL ocurre con mayor frecuencia entre lactantes de sexo masculino y en climas fríos, así como durante los meses de invierno. También se advirtió que los bebés víctimas del SMSL son  con frecuencia- hijos de madres jóvenes de escaso nivel cultural.

Si bien no podemos modificar muchos factores de riesgo, otros sí pueden variar con un cambio de conducta. El más importante es la posición para dormir al bebé. Sabemos que la posición boca abajo aumenta el riesgo de diez a quince veces si la comparamos con la posición boca arriba. Incluso la posición de costado duplica el riesgo, porque se trata de una posición inestable ya que el bebé puede girar

y quedar boca abajo con facilidad . Todas las personas encargadas del cuidado del bebé (padres, abuelos, familiares o personal contratado) deben colocarlo a dormir boca arriba. Si un bebé acostumbrado a dormir boca arriba es colocado a dormir boca abajo estaríamos incrementando diecinueve veces su riesgo de fallecer a causa del SMSL . También debe evitarse la ropa de cama blanda, como los acolchados, las almohadas, las chichoneras, los juguetes blandos y las pieles, ya que todos ellos aumentan el riesgo de reinhalación.

El factor de riesgo que sigue en importancia a la posición para dormir es el hábito de fumar por parte de los padres. Sabemos que el riesgo del SMSL aumenta en forma proporcional a la exposición del niño al humo del cigarrillo. Por lo tanto, es mayor el riesgo cuando ambos padres fuman. A su vez, el hijo de un solo padre fumador posee un riesgo mayor que aquel niño cuyos padres no fuman.

 Cuando se practica el colecho el riesgo del bebé es mayor si sus padres son fumadores, debido al humo de cigarrillo presente en el ambiente.

Debemos aclarar que si bien la eliminación de los factores de riesgo puede contribuir a la disminución del SMSL, no lo erradica por completo. Existen casos de lactantes fallecidos a causa del SMSL sin factores de riesgo, incluso niños que dormían boca arriba.

La sofocación accidental también suele confundirse con el SMSL, y constituye una de las preocupaciones principales de aquellos padres que comparten la cama con el bebé. En muchas culturas el colecho es una práctica habitual. Si bien el colecho beneficia la lactancia materna y los lazos afectivos, los niños están expuestos a ropa de cama blanda como almohadas o acolchados y podrían estar en contacto con los efectos del tabaquismo pasivo. Por lo tanto, el colecho puede aumentar el riesgo de sofocación accidental .

Como se han producido muchos casos de sofocación accidental de niños que no estaban durmiendo en sus cunas, la “Academia Americana de Pediatría” (American Academy of Pediatrics) y la comisión de seguridad del consumidor “Consumer Product Safety Commission” incluyeron en la disminución del riesgo a otros tipos de muerte súbita e inesperada. Por lo tanto, su recomendación actual enfatiza en un ambiente seguro para dormir al bebé : posición boca arriba; cuna segura con un colchón bien ajustado; temperatura agradable (aproximadamente  21ºC); evitar los efectos del tabaquismo pasivo y la ropa de cama blanda. Si se utiliza sábana, ésta debe ajustarse bien a la cuna y evitar que cubra la cabeza del

bebé. Si es posible, los acolchados y aquellos abrigos utilizados en climas fríos deben evitarse. Asimismo, se recomienda evitar superficies como colchones de agua, sillones y camas de adultos ya que no cumplen con los requisitos de seguridad para dormir a un bebé.

 Todos  Los padres víctimas del SMSL se preguntan con frecuencia -“¿Si no me hubiera quedado dormido?”; “¿Sí no lo hubiera llevado a un hospital?”;» Si lo hubieran internado?»;  “¿Si hubiera controlado antes a mi bebé?”. En el caso de otros padres, quizás las preguntas sean -“¿Si no hubiera tomado ese medicamento?”; “¿Si hubiera insistido en que le realizaran ese análisis?”; “¿Si hubiera evitado que su hermano engripado lo besara?”.

Nadie puede responder a estas preguntas y es probable que el desenlace fatal no hubiera podido evitarse. Por naturaleza, los seres humanos necesitamos encontrar una razón y un culpable, y ésto forma parte del inicio de un duelo largo y doloroso. Han fallecido bebés en brazos de sus padres, en butacas de automóvil y en hamacas para niños. Han fallecido en sus hogares y en instituciones de cuidado infantil, incluso en hospitales.

 

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 http://www.sids.org.ar

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