Tercera categoría (por Eduardo Campos)

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Una curiosa polémica se está desarrollando en Europa a partir del gol que, con la mano, Thierry Henry le hizo a Irlanda dejándola fuera del mundial y clasificando a Francia para Sudáfrica 2010.
Irlanda ya ha solicitado a la FIFA que ordene se vuelva a jugar el partido, aunque es poco probable que esto ocurra. Pero lo extraño es la actitud de los hinchas galos, que han reaccionado contra su selección manifestando que no les ha gustado para nada la forma poco honorable de obtener la clasificación. Además trataron a su hasta ayer ídolo Henry, de “ladrón”.
Esto me trajo a la mente declaraciones de Ramón Díaz al volver a la Argentina después de jugar una temporada en un equipo japonés (creo que era el “Yokohama Marinos”). El segundo riojano más célebre, al ser consultado por un medio televisivo sobre cómo era jugar en Japón, declaró risueñamente algo así como: “Nooo, es imposible jugar allá. En un partido me tiré en el área y el referí cobró penal. Me levanté contento con mi hazaña y veo a mis compañeros de equipo discutir con el árbitro señalándole que no había sido penal, que no lo cobrara porque yo me había tirado. ¡Así no se puede!
¿Y por casa cómo andamos? Simultáneamente a la noticia sobre lo hecho por Henry, recibí un e-mail que reproduzco a continuación.

UN HECHO REAL
Se dice que el robo del banco Río, fue un robo perfecto, pero nosotros tenemos un rosarino que se mandó la estafa perfecta.
Ocurrió un viernes a la 17 hs. Ingresa a una joyería importante de Rosario una pareja, el señor no aparentaba ser una persona adinerada, y ella era una mina infernal 100%, como decimos nosotros un YEGUÓN.
El comerciante pregunta: ¿Qué desea señor?
El señor contesta: Una joya para la señorita.
¿Qué tipo de joya prefiere?
Una pulsera, responde la señorita.
El comerciante le muestra una serie de pulseras que oscilaban entre los $600 y $ 1000.
El señor muy sonriente le dice: ¿Puede ser algo de más valor?
El comerciante trae otra tanda de pulseras que oscilaban entre los $2000 y $8000.
La señorita muy contenta y entusiasmada pregunta si tiene alguna pulsera con incrustaciones de piedras.
El joyero extrañado y entusiasmado a su vez, trae una pulsera, y le dice:
-Esta es la única que tengo y cuesta $ 15.000.
El señor le pregunta a la señorita -¿Te gusta?
-Me encanta, dice ella emocionada
-Muy bien, dice el señor, la llevamos.
El comerciante comienza hacer la factura y le pregunta:
-Paga en efectivo o con tarjeta.
-No, dice el señor, voy a pagarle con un cheque.
El joyero le dice: -Señor son las 17 y no puedo tener comunicación con el banco, en estos casos la norma de la casa es acreditar el cheque previamente y luego entregar la mercadería.
-No hay ningún problema, dice el señor, yo le dejo mi teléfono y el lunes o martes cuando ya le hayan acreditado el cheque me llama y la señorita con la factura pasa a retirarlo.
-Muy bien, dice el joyero, muchas gracias por su compra.
La pareja, muy acaramelada y feliz, se retira del local.
El día lunes el joyero se presenta al banco, para cobrar el cheque, y el cajero le dice:
-Disculpe señor, la cuenta no tiene fondos suficientes.
El joyero extrañado, llama al cliente por teléfono y le manifiesta lo ocurrido.
El cliente contesta: -Sí, yo sabía que te lo iban a rebotar
-Entonces, ¿qué hago con este cheque?
El cliente: – Rompelo o metételo en el orto total la fiesta que me hizo la mina el viernes, el sábado y el domingo no tiene precio:
.. ¿Y si la señorita viene con la factura a retirar la joya? –
– Sacala cagando por puta y pelotuda
El joyero llama a su abogado, y le manifiesta lo ocurrido.
El abogado le dice: -No podemos hacer una denuncia porque el señor no robó ni estafó, la que tiene que hacer la denuncia es la mina, pero ella no querrá que su nombre y apellido salgan en noticias policiales. Lo que sí podes hacer es llamar al tipo por teléfono y que por lo menos te mande un Champagne por haberte usado para conseguir a la mina y felicitarlo porque es un GENIO.


¡Un Genio! Para el abogado se trata de un genio.
Este artículo no ha querido ser más que una pintura de tres actitudes diferentes en tres países diferentes. Ejemplos como este último nos sirvieron para crear una cultura que denominamos “viveza criolla”. De ella nos ufanábamos porque nos daba un aire de superioridad sobre los demás. Era como un “valor agregado” que teníamos. Cada uno de los presentes de Japón, Francia y Argentina habla por sí solo y exime de mayores comentarios.
Lo insólito es que todavía haya pelotudos que supongan que este tipo de situaciones nos pone un paso adelante y hagan circular correos de este tenor.
Enrique Pinti en su excelsa sabiduría dice que existen tres clases de boludos. Está el boludo que sabe que es boludo. Con él no hay problemas porque conoce su limitación. Después está el boludo que no sabe que es boludo. Este ya es un poco peligroso y hay que cuidarse de él. Pero después está el boludo que cree que es vivo. Este es una bomba de tiempo y activada.
No tengo ninguna duda que el candidato que sigue pensando en sintonía con la “viveza criolla” lo podemos integrar tranquilamente a esta última categoría.

www.notisanpedro.blogspot.com

Columna de Eduardo Campos (periodista)

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