Testimonio del horror. «Esa chica tenía tanto miedo que temblaba»

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b Cardenas 21- A

Ana Cárdenas fue interrogada sobre qué relación tenía, en abril de 1976, con Carlos Rojas de quien se dijo esposa y en cuanto a si su esposo tenía militancia política respondió: «No que yo supiera.»

Situó el procedimiento que derivó en su detención en Boedo 891 en la madrugada del 29 de abril. «Golpeaban la puerta buscando a mi esposo y como no estaba me llevaron a mí y como demoré un momento en levantarme de la cama, de allí me sacaron, me levantaron del cabello. Prepararon todo para llevarme y antes entraron a Di Pasqua a reconocerme, tenían armas largas y borceguíes, sin orden de allanamiento ni nada. A Di Pasqua lo vi maltrecho, con las ropas desgarradas.»

«Me pegaban para que diga dónde estaba mi marido, cosa que yo no sabía decirles, me ataron con manteles que eran de mi casamiento, se llevaron los regalos, las herramientas de mi suegro de un galpón, todo.»

Yo estaba vendada, me subieron a algo que presumo era un camión porque había un escalón, alguien más estaba allí ya que al entrar pasé por encima de todas las piernas» Ana Cárdenas pudo identificar a Bocha Hofer, al que conocía como vecino de Baradero. Recordó que además de Hofer había varias personas.

«Tras una hora y pico de viaje hacia no sé dónde, luego lo supe, entre sirenas nos bajaron a todos, nos preguntaban de todo. Mi hermano quiso hacer la denuncia de mi secuestro pero el comisario Guerrina no quiso tomarle la denuncia».

Cuenta Cárdenas que vio gente que era golpeada, insultada, torturada y que hasta hubo un caso de alguien muy golpeado que más tarde reconocieron que habían llevado a la persona equivocada y que Hofer le dijo que no tuviera miedo, que a ella nada iba a pasarle.

Siempre estuvo vendada en el lugar de su confinamiento pero al preguntársele si había algo que llamara la atención explicó que había una escuela cerca, se oían voces de chicos, una campana y también había una ruta. Que era notorio que estaban alejados ya que para el 1º de Mayo, que casi nadie circulaba ni había clases los dejaron como para un recreo y se notaba que se hallaban en un descampado.

Pudo saber qué era un lugar viejo ya que por las vendas podía ver el piso, También dijo que pudo hablar con una chica. «No sé quién era, en una habitación nos hacían caminar y me encontraba con ella que tenía tanto miedo que temblaba» dijo Ana.

Tras unos diez días en ese lugar, así recuperó la libertad. «Una madrugada me despertaron y me levantaron, cuando quise saber dónde me llevaban me contestaron: mejor no preguntes. Nos cargaron con otra persona en el asiento trasero de un auto, me sacaron las esposas, me ataron las manos atrás y partimos hacia La Emilia, cerca de Campo Salles, allí llegué a una casa que era de una enfermera, pero no me atendieron. En eso sonó un despertador en otra casa y hacia allí fui y le dije a ese vecino lo que me pasaba. Le pedí que me llevara a algún sitio donde pudieran parar camiones que vinieran a Baradero, pero me dijo que no era fácil. Me llevó a la Chevallier, me compró el pasaje, me dio dinero y cigarrillos, aunque no fumo me dijo que eran para que calmara mis nervios y se fue.

A los 30 años lo encontré nuevamente cuando volví a la zona y reconocí caminos, rutas, casas y escuela.»

Expresó la señora que nunca habló con Di Pasqua y que en el viaje hacia Baradero en el ómnibus, conoció a un compañero de asiento que trabajaba en la fábrica de carbón de coque y fue quien la llevó hasta Alsina, donde vivía su familia y que allí supo de su esposo, que buscándola a ella había quedado detenido. Casi siete años a disposición del PE estuvo Carlos Rojas y aseguró que tal situación afectó a la hija de ambos, ya que nunca se integró por completo a la familia.

Que a su esposo lo volvió a ver en los penales de San Nicolás, Sierra Chica, La Plata y Rawson, casi siempre a través de un vidrio y con micrófono, en Sierra Chica en la iglesia a los gritos de banco a banco.

Al final recordó que el camión que la llevaba aquella aciaga noche de abril de 1976, en el recorrido frenó a buscar a otras personas, cree que una de ellas era «una chica que trabajaba en ese momento en la fábrica papelera y había sido novia de uno de los Hofer».

En cuanto a la situación laboral de su marido contó que lo reemplazaron en su puesto y le pagaron una indemnizaron al cabo de un tiempo.

b Cardenas 21 - TAPA

Carlos Rojas. «Yo me entregué y no sabía si mi mujer estaba libre»

Carlos Rojas comenzó su declaración en las audiencias de la causa Sain Amant II que tienen lugar en el salón del HCD de San Pedro diciendo que, en 1976, era secretario general del Sindicato de Trabajadores de Industrias Químicas y Petroquímicas de Baradero y que tenía militancia política en el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores).

Que precisamente en abril de 1976 vivía en casa de sus padres, calle Boedo 891 de nuestra ciudad cuando en un procedimiento realizado por personas armadas vinieron a buscarlo. Como no estaba se llevaron a su esposa en calidad de secuestrada, situación en la que permaneció unos diez días. Rojas aclaró que así lo habían hecho para que él se entregara.

Preguntado por el fiscal si sabía de hechos similares llevados a cabo en días previos o ese mismo día contra gente del sindicato o del PRT en Baradero mencionó que sí, identificando como detenidos a Miguel Di Pasqua, los dos hermanos Hofer y algún otro. Mencionó que también conocía a Peris.

Contó luego, Carlos Rojas, como se presentó detenido recordando que de la casa de sus padres a la esposa se la llevaron a las tres o cuatro de la mañana. Que volvió a eso de las 6 viendo que sus padres estaban muy mal. «Se llevaron a tu mujer» le dijeron y recordó que su padre quiso prender un cigarrillo y le comentó: «Estos me robaron hasta el encendedor». A mi hija, que tenía dos meses, no sabían como hacer para consolarla. Me quedé sin saber qué hacer contó Rojas.

Señaló que se intentó hacer la denuncia en la comisaría pero que no se la tomaron.

Rojas continuó diciendo: «Mis padres estaban mal, mi hija no paraba de llorar; de mis suegros ni hablar. Había alguien que llamaba a una casa vecina y decían que me entregara porque de lo contrario mi esposa no iba a contar el cuento. Debía ir al Batallón de San Nicolás; hasta allí me acompañaron mi suegro y mi cuñado, que era dirigente gremial del SOERM, también fue el Dr. Hugo Del Pozo, abogado del sindicato entonces. Fuimos al batallón y allí dijeron que no había denuncia en mi contra, pero que si me querían dejar que lo hicieran. Me llevaron a una oficina en la que había una persona menuda, pequeña, totalmente blanco de cutis a duerza de no ver nunca el sol imaginé.»
Rojas dijo conocer a Miguel Ángel Di Pasqua y saber que había sido secuestrado ya que, «según mi mujer y mis padres, lo bajaron (la noche del secuestro) de un camión, para que reconociera a mi esposa». También conoció a los hermanos Oscar y Víctor Hugo Hofer, que ambos y también Di Pasqua eran militantes del PRT.

Tras la orden de «llévenselo», lo pusieron en el calabozo, a la noche lo sacaron en un auto a punta de pistola y lo llevaron a un lugar que debe haber sido alguna dependencia de la policía. «Me pusieron en un calabozo en el que no se veía nada. El último interrogatorio fue antes de llevarme a la cárcel donde estaba solo, creo que fueron unos cuatro días los que pasaron desde que me entregué hasta que me llevan a la cárcel de San Nicolás. Me ponen en una celda y luego al pabellón de presos comunes hasta que me sacaron y me pusieron con los presos políticos».

Ante una nueva pregunta sobre si recuerda a alguien allí encarcelado Rojas cita a un bioquímico, que era primo del actor Federico Luppi, a un señor Gaido de San Pedro y otros.

Unos tres meses estuvo Rojas en San Nicolás alojado en la unidad Penal, «me tomó declaración el juez Milesi» recordó.

Lo pasaron luego a la cárcel de Sierra Chica dos años hasta que la cerraron por una denuncia internacional. Describió el maltrato a que eran sometidos los allí detenidos. «Sólo una hora diaria afuera y cuando había mal tiempo ni salíamos. Recuerdo que fuimos tres de San Nicolás a Sierra Chica y el operativo que habían montado para el traslado parecía que era para llevar a trescientos. No sé de dónde me pusieron el mote de pesado y cuando llegué a Sierra Chica me desarmaron a palos».

Mencionó a un detenido apodado el «Chino» que estuvo en épocas de Menem en hidrocarburos. De ahí nos sacaron en Hércules encadenados al piso y fuimos a La Plata, confinados en celda solitaria, estuve unos dos meses y luego a Rawson, con Taiana, Kunkel, Gullo y otros. A los dos años me trajeron a La Plata y a fines del 82 me liberaron.»

Acerca de la suerte corrida por los Hofer y Peris, expresó: «entiendo que fueron arrojados al mar en los vuelos de la muerte, tal vez esa era mi misma suerte.»

Mencionó Rojas sus momentos frente al juez Milesi quien le decía «No se olvide de la chica» (por su mujer) y que le hablaba así: «Rojas usted puede decir que todo era mentira, pero estará a disposición del PE y no va a salir en libertad», como insinuando que declarara tal cosa y lo firmara porque si no corría riesgo su esposa.

«Yo me entregué y no sabía si mi mujer estaba libre»

GM (El Diario de Baradero)

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9 COMENTARIOS

  1. cuanta tristeza y dolor, que inhumanos por favor ojala paguen estos hechos terribles

  2. Ani querida, mucha fuerza, siempre voy a recordar todo esto, yo era muy joven entonces pero sentí el inmenso dolor en tu relato, siempre lo lleve conmigo y te agradezco, en aquellos tiempos, el que me lo hayas contado porque me sensibilizaste enormemente, gracias a Nestor hoy, los juicios son una realidad, aquella que hemos soñado, , te abrazo con el corazón, mucha fuerza! tarda en llegar, y al final, hay recompensa. Que haya justicia! NUNCA MAS!

  3. creo que todos merecen un juicio,creo que algunos no tienen memoria,esa memoria q tanto resaltan,ese ni olvido ni perdon,que tanto mencionan,creo que despues de mas de 30 años de acontecidos estos hechos es momento de sacarnos las caretas y reconocer que hubo crimenes terribles cometidos por los guerrilleros y sin embargo ninguno de ellos esta preso,ninguno de ellos fue llevado a juicio,la mayoria de los Argentinos desconoce la cifra real de desaparecidos,desconocen que fue el comercio mas grande que hubo en la historia de nuestro pais,pero bueno,mucho no se puede pedir a quienes desconocen de historia,que jamas agarraron un libro o que solo escuchan una sola campana,lamentable realidad!

  4. Que tristes días y que destino sufrieron estos chicos que el único pecado era militar en un partido. Los culpables se merecerían el mismo trato que tuvieron ellos pero no fue así. Por fin se juzgarán a los culpables y ojalá se por lo que les queda de vida.
    VERDAD – MEMORIA Y JUSTICIA (tarde pero llega).

  5. Le contesto a Miguel76 los guerrilleros de los que hablas no están presos porque MENEN LOS INDULTÓ JUNTO CON LOS MILICOS. y como los crímenes que ellos cometieron ( si los cometieron) no son de Lesa Humanidad prescriben. En cambio los crímenes que cometió el estado que son de LESA HUMANIDAD no prescriben. Este debe proteger al ciudadano y los hizo desaparecer, y asesinarlos o tirarlos vivos a río de la plata. Si cometieron crímenes, juzgarlos y no cometer las aberraciones y atrocidades sin tener derecho a defenderse porque no tengo dudas que también secuestraron personas inocentes.

  6. Te comento que si,los guerrilleros mataron mucha gente tambien incluso jovenes y chicos o ahora van a decir que de eso no saben nada? si preescrbiben o no es otro tema pero los delitos fueron cometidos por ambos lados y los montoneros torturaron y mataron también asi que no se hagan los pelotudos o por ahi hoy no conviene hablar de ciertas cosas

  7. PARA GRACIELA LAGAR :TIENE USTED MUCHA RAZON PERO ASI COMO LOS MILITARES ESTAN SIENDO JUZGADO LO CUAL VEO MUY BIEN TAMBIEN TENDRIAN QUE JUZGAR A QUIENES SECUESTRARON CON FINES ECONOMICOS Y LUEGO DE HACER DIFERENCIA ENTREGARON A SUS COMPAÑEROS Y SE FUGARON DEL PAIS PARA LUEGO VOLVER COMO HEROES TIPO FIRMENICH .

  8. Es la historia de siempre. Los que se hacen cargo de sus palabras y ponen lo que hay que poner (en este caso Graciela Lagar) y los cobardes que no tienen huevos (ni los tuvieron) para debatir dando la cara. Escudarse en el anonimato es parte de aquello que los identifica. Si tienen convicciones háganse cargo de ellas, cagones.

  9. Es Un tema muy sensible y delicado para que gente publique barbaridades tras seudónimos o escondidos en el anonimato, creo que la pagina debería impedir que en un tema así tan delicado opinen escondiendose, y generando violencia.
    El que quiera opinar que se comprometa y de su nombre
    Verdad y justicia siempre
    Es mi humilde opinión, pues la gente que solo opina anonimamente lo hace para hacer mal y ya bastante mal se le ha hecho a esta sociedad

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